Nuevos licores en El Salvador 100% naturales…Apoya nuestra nueva idea de Negocio en El Salvador

Nueva idea de negocios que espera dar mucho de El Salvador a los demás países y a los mismos salvadoreños con pioneros estudiantes de Escuela Superior de Economía y Negocios

Una Historia de éxito… Septiembre 5, 2008

Archivado en: Inicio — Lucy Solórzano @ 1:41 am
Érase una vez…
Probablemente, la historia del refresco Bionade podría empezar como un cuento… “Érase una vez…”, aunque verídico. Por eso esta historia si tiene un momento clave para su comienzo. Era a mediados de los años 80, cuando  el cervecero Dieter Leipold, sentado junto a su esposa y sus hijos, Peter y Stephan, reflexionaba sobre el futuro. Su pequeña fábrica de cerveza en Ostheim in der Rhön estaba al borde de la quiebra. Los clientes habituales eran cada vez menos, la juventud del campo descubría la cerveza Corona o bebía Red Bull, de Austria.En un país como Alemania donde la cerveza tiene una fuerte componente local el prestigio no es fácil y mucho más complejo que esta calidad sea valorada por los turistas. Pero es que Ostehim in der Rhön ya de por si no es un pueblo fácil de  encontrar tocando a una zona nada turística cerca de la frontera de la ex RDA. La idea de partida para el cervecero diplomado Dieter Leipold era que debía ser posible hacer una bebida refrescante de la misma forma en que se hace una cerveza. Todas las bebidas tienen un origen natural… menos los refrescos, que son una mezcla industrial de agua, aromas y mucha azúcar. Durante años, Leipold experimentó y experimentó… hasta que en 1995 hizo el descubrimiento de su vida.

 	La marca Bionade se produce con los gustos de saúco, litchi, jengibre/naranja y hierbas. El crecimiento de la empresa desde su creación es espectacular y ya ocupan el tercer lugar entre las mayores marcas de refrescos de Alemania.

Leipold halló bacterias que, a través de la fermentación, transforman el azúcar no en alcohol, como es usual, sino en ácido glucónico: una sensación que los científicos no tenían por posible hasta entonces. Ése fue el comienzo. Fue el primer refresco producido por fermentación, pero sin alcohol. La gran ventaja: gracias al ácido glucónico, la bebida natural contiene menos de la mitad del azúcar del que se agrega a los refrescos tradicionales. Además, en otras reacciones se producen calcio y gluconato de magnesio, lo que hace a la bebida muy saludable. Leipold le agregó ácido carbónico, jugos y aromas naturales. Había sido descubierta la Bionade. Pero el éxito con la bebida patentada no vino de la noche a la mañana.

 

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